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Etapas del Duelo│ Aceptando la Pérdida de Quienes Eramos Antes del Dolor Crónico

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Una pérdida siempre duele. Ya sea de un ser querido o alguna cosa importante, perder algo estimado provoca un proceso doloroso. Pero, ¿qué hacemos cuando a quien perdemos es a nosotras mismas? Cuando nos enfrentamos a algún diagnóstico de enfermedad crónica inevitablemente comenzamos a experimentar ese proceso doloroso de duelo. Duelo por quienes eramos antes de la crisis, antes del dolor, antes del diagnóstico; sufrimos la pérdida que nos divide la vida en ANTES y DESPUÉS.

Cuando nos enfrentamos a algún diagnóstico de enfermedad crónica inevitablemente comenzamos a experimentar ese proceso doloroso de duelo. Duelo por quienes eramos antes de la crisis, antes del dolor, antes del diagnóstico;… Clic para tuitear

Cuando pasamos de ser una persona sana y activa a de repente encontrarnos incapacitas o limitadas a ser y hacer lo que antes, nos enfrentamos inevitablemente a una crisis. El diccionario de La Real Academia de la Lengua Española define crisis como: Cambio profundo y de consecuencias importantes en un proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados. Es decir, una crisis es un cambio con consecuencias trascendentales. Un accidente, una pérdida significativa o una enfermedad o diagnóstico nos puede crear un cambio radical en nuestro estilo de vida y nuestras habilidades. Con esta crisis comienza un proceso de duelo de quienes eramos; comienza el dolor de la pérdida de nuestra salud, nuestras habilidades y, a veces, hasta de nuestra independencia. El duelo es un proceso de adaptación a la pérdida.

Al ser pacientes de dolor crónico, debemos conocer y entender cada etapa para saber identificar lo que estamos sintiendo y así poder accionar correctamente. Cada etapa es importante y necesaria; pero aún más importante es no quedarnos sumidas en ninguna de ellas, sino continuar avanzando hasta la aceptación y el aprendizaje. Veamos:

Etapas del Duelo
Cada proceso comienza con una crisis; una alteración de nuestra realidad que nos empuja a tener que hacer cambios en nuestra vida; es decir, que tiene consecuencias. Luego, pasamos por cada una de las siguientes etapas:

  1. NEGACIÓN

    La primera reacción luego de la crisis es la negación. Es automático; ya sea por sólo unos minutos o hasta meses o años, nuestra primera reacción es negar los hechos por más evidentes que sean. Aunque comprendes que la enfermedad o el dolor llegó a tu vida para quedarse, por algún tiempo lo rechazarás. Es una negación interna que aveces puede incluso verse como que no reaccionas ni sientes pena o dolor de primer momento.

    TIP: Es NORMAL. No te culpes ni enfades contigo misma por sentirlo; es una reacción natural.

  2. IRA ó CORAJE

    Luego de la negación pasamos a la ira o el coraje; un proceso de asimilación de la situación. Ya no negamos los hechos, pero estamos furiosas con esta nueva realidad.
    Las emociones son parte del ser humano y es importante expresar lo que sientes. Si no expresas lo que sientes todas esas emociones quedarán reprimidas dentro de ti pero, así como una bomba de tiempo, podrían estallar de forma súbita y descontrolada. Además, el reprimir tus emociones por largo tiempo puede llevarte a la amargura y la infelicidad.

    TIP: Permítete sentir lo que sientes. No reprimas tu frustración ni coraje, pero no permitas que te lleven a la amargura de espíritu. El coraje, así como cualquier otra emoción, es natural y éste nos ayuda a manejar situaciones que nos duelen o incomodan exteriorizando esa molestia.

  3. DEPRESIÓN

    Una vez que vamos asimilando la pérdida y el coraje ya no nos ciega, el sentimiento de tristeza va inundándonos y junto con ella vienen otros sentimientos a hacerle compañía. El sentimiento de culpa, ya sea a nosotras mismas o a terceros, es normal durante esta etapa. Aquí nos preguntamos qué pudo haber sucedido diferente o qué pudimos hacer para evitar lo que estamos viviendo. Además, como si fuera poco, el miedo a la incertidumbre de nuestro nuevo futuro les viene a hacer compañía a la tristeza y la culpa.
    Aunque la depresión acompaña a muchas condiciones de dolor crónico (por no decir a todas), es importante monitorear activamente esta etapa ya que, de no ser así, fácilmente puede convertirse en nuestro nuevo estilo de vida y no queremos eso. El tiempo de etapa puede variar de persona a persona, pero estemos atentas a que no se extienda por demasiado tiempo sin haber cambios positivos y de avance a la próxima etapa.

    TIP: Respeta lo que sientes pero cuida de ti. No trates de actuar como que nada ha pasado; has tenido una pérdida y necesitas tiempo para reponerte. No prendas ser SuperWoman y seguir tu vida igual que antes. Detente y date tiempo a llorar y sentir la tristeza por esta pérdida que has tenido. Date lo que necesitas y recuerda que esta etapa también pasará.

  4. ACEPTACIÓN

    Una vez dejamos atrás la negación, la ira y la depresión, aceptamos nuestra nueva realidad. Eso no significa que nos guste ni que deje de dolernos lo que perdimos; significa que estamos listas para dar un paso hacia nuestra recuperación. Es aquí que entendemos que las cosas han cambiado, pero que nosotras también tenemos la capacidad de cambiar y adaptarnos. Nos damos cuenta que somos más fuertes de lo que creíamos y que sí podemos lograr vivir plenamente a pesar de las circunstancias. Aquí es donde estamos listas para preguntarnos qué hay que hacer y buscar soluciones.

    TIP: No pienses que aceptar tu diagnóstico significa dejar de creer en la posibilidad de un milagro o una cura. La aceptación sólo significa que entiendes que ya las cosas han cambiado y que estás lista para hacer lo que haya que hacer para tu beneficio. Eso si, prepárate para dar un paso más…

  5. APRENDIZAJE

    Se dice que este proceso de duelo puede durar hasta 12 meses, pero es necesario que culmine y que hayamos superado cada etapa del mismo. Luego de aceptar nuestra nueva realidad debemos estar dispuestas a aprender cómo vivir con ella. Aquí buscamos alternativas, soluciones y planes de manejo para vivir con nuestro nuevo diagnóstico.

    TIP: Busca información y ayuda. Busca médicos que te ayuden a comprender mejor tu condición y a manejarla adecuadamente. Únete a grupos de apoyo que te ayuden a mantenerte motivada y comprendida (como el que ofrece la Fundación Tacones Violetas en sus redes sociales de Facebook, Instagram y Twitter.). Y busca ayudas homeopáticas y naturales para el manejo de los síntomas. Tu mejor aliado es la información.


  1. Rossycela Almarza dice:

    Si coincide totalmente con mi realidad, es un proceso cada crisis mejora o empeora de acuerdo a la actitud que le pongas para superarla, buscando la ayuda requerida sino damos el paso no nos levantamos y de ello depende el tiempo de cada una. Aprendí a conocer mi cuerpo a que debo o no exponerlo. Se lo que me lleva a una crisis y debo estar consciente de evitarlo. Aprendí a amarme sobre todas las cosas y el apoyo familiar es imprescindible. A Dios Gracias porque me permite levantarme cada día quizás no a primera hora de la mañana quizás a mediodía pero ya eso es ganancia.
    Muchas gracias por compartir información tan importante y nutritiva.
    Dios con nosotras!

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